Ir al contenido principal

Revisión por pares…¿crueldad extrema?🤔

En una de esas tareas que perpetro en este blog me pidieron que hiciera una revisión por pares. No fue fácil valorar el trabajo de otros. De hecho lo complicado es evaluar lo que tus pares hacen. He de confesaros que me dejó una sensación rara, pero también me enseñó unas cuantas cosas.
    En mi afán por hacer a mis estudiantes mentes pensantes se me ocurrió hacer lo mismo con ellos: pedirles un trabajo sencillo de búsqueda de información y que no debía ser superior a un folio por las dos caras. La intención: darles el trabajo de otro estudiante y que hicieran una revisión por pares. El objetivo: aprender a valorar lo que otros hacen y poner una nota de 0 a 10. ¡Ya! Parecía algo sencillo. Me he quedado alucinada con lo que ha salido y que se ha saltado mis expectativas. 
    Daba por hecho que al tratarse de compañeras y compañeros de clase las notas iban a ser abultadas y que de 8 no iba a bajar nadie. Pensaba que al reconocer la letra de alguna o alguno de sus compañeros le subirían la nota por simpatía y amistad. ¡Ilusa de mí!…bueno no es del todo cierto. Sabía que iba a haber sangre.

    La nota más alta ha sido 8. De hecho esa nota se la han puesto al trabajo que en mi opinión hubiera tenido un diez. Lo curioso es que en el informe que ha escrito el revisor o revisora (doble ciego, yo tampoco sé quién ha corregido a quién) todo era favorable. En su valoración ha especificado que el trabajo le parecía bueno, bien escrito, sin faltas de ortografía, que se entendía perfectamente lo que explicaba, que había cumplido con la extensión pedida y que la información le cuadraba con la que el o ella habían escrito en su propio trabajo. ¿La nota? Un 8. ¿Lo entendéis? Si todo es correcto y no había demasiada opción a la subjetividad ya que era una recogida de información y un par de ejemplos… ¿por qué un 8?.
    Aunque también ha sido curioso el caso de una revisión en la que la nota ha sido de 6.5 argumentando que el trabajo era escaso (cuando había cumplido el objetivo de un folio por las dos caras) y que tenía faltas de ortografía. Curiosamente la revisión tenía una extensión de 4 líneas en las cuales yo he contado 7 faltas de ortografía y algunas de tildes. ¿Alguien me lo puede explicar? Le pone una nota baja a un trabajo por faltas de ortografía y usa para justificarlo un texto que tiene faltas de ortografía. 
    De las 25 revisiones que me han entregado solamente dos de ellas eran acertadas en la valoración, bien explicadas y justas en la nota. Las demás valoraban el trabajo de sus compañeros matizando las partes peor hechas y penalizando la nota en extremo por esos fallos. Alguno ha argumentado que el trabajo caía en contradicciones en su desarrollo. Incomprensible porque no había opción a ello. Deducción: no lo ha leído. 
    ¿Crueldad extrema? La verdad es que no sabría decirlo. Pero en cualquier caso me ha permitido hacerles comprender un par de cosas. La primera es que esa valoración que han hecho de sus compañeros, en general bastante mala, les debe servir para valorar sus trabajos. Pueden usar esos criterios que han aplicado a sus compañeras y compañeros para saber si sus trabajos están a la altura de lo que les pedimos. La segunda es que uno debe exigir al resto en la misma medida en la que lo hace consigo mismo. No pueden pedir un trabajo sin faltas de ortografía o mejor redactado cuando sus propios trabajos no están a la altura de lo que exigen.
    En mi clase estas cosas se hablan de forma abierta entre todos, quiero mentes participativas, críticas y colaborativas. Así que para que todos supiéramos cuales habían sido las valoraciones les he pedido que las comentaran en alto. En general les cuesta extraer y concretar información de textos. Si les doy un texto no muy extenso o les pido que busquen información y que extraigan lo relevante no suelen hacerlo bien. Normalmente copian y pegan. En ocasiones, incluso, cosas que no son relevantes para lo que estamos tratando. Sin embargo, esta vez a la primera, han sido capaces de sacar de un vistazo a la hoja de su revisión una síntesis rápida y buena de lo que estaba escrito en ella. 
    Así que hoy he aprendido de mis estudiantes unas cuantas cosas. La primera: que las revisiones por pares sacan lo peor de nosotros. La segunda: que exigimos que otros hagan lo que nosotros no hacemos. La  tercera: que cuando quieren saben sintetizar perfectamente. La última: aunque otro haya hecho un trabajo bueno tendemos a pensar que lo podía haber hecho mejor…pero es algo que no nos aplicamos. 
    Lógicamente, esto no tiene intención de ser un estudio del alma y la mente humana, es simplemente una reflexión de lo que me he encontrado en un ejercicio de clase. Así que ahora me queda la tarea de enseñarles a valorar el trabajo de otros y a tener un poco de empatía…pero eso será a la vuelta de vacaciones. 

    



Comentarios

Lo más visto

El Algoritmo A* y yo (¡qué complejo!)

Lo que más ha gustado

El Algoritmo A* y yo (¡qué complejo!)

Hoy os voy a hablar del algoritmo A* y a darle un poco al cerebro intentando descubrir cuáles pueden ser sus limitaciones. Para empezar os contaré que lo que hace el algoritmo A* es algo que nosotros hacemos de forma natural a la hora de realizar algunas de nuestras tareas cotidianas.       Antes de entrar en el algoritmo en sí mismo os voy a contar algo que yo hago de forma reiterada y que se corresponde con la versión humana del algoritmo A*.      Habitualmente hago las compras los sábados por la mañana y siempre compro en los comercios de mi entorno. Así que, normalmente antes de salir de casa me hago un esquema mental de la distancia que tengo que recorrer, el peso que tengo que cargar y las tiendas que voy a visitar. Para cuando voy a las compras ya he pensado cuál es mi primer destino y cuál es el último, para optimizar el tiempo que tardo en comprar y para no cargar con mucho peso durante mucho recorrido. En definitiva, que traduzco el mapa de m...

I Congreso Washasha University 🎓 (para jóvenes promesas)

Seguro que ya sabéis que la ciencia no se hace sola, que hay que hacerla. Y después ¿qué?. Supongo que nadie creerá que sólo hay que sentarse y esperar a que lleguen las críticas o los elogios. ¡No! También hay que publicitarse, darse a conocer y pelearse con otros para que lo que queremos contar se difunda. Por lo tanto tiene que resultar interesante. Así que, además de largos y sesudos estudios, también hay que hacer de comercial de nuestra propia investigación.      ¿Competencia? claro. Imaginad que vuestro estudio científico es muuuuuuuy bueno y que además habéis hecho un descubrimiento importante...sólo es bueno si alguien lo lee, ¿no? Eso significa que debemos generar el suficiente interés sobre nuestro trabajo para que alguien nos escuche o nos lea.  ¿Cómo lo hacemos? A día de hoy habrá que darle una vuelta por las redes, publicarlo en alguna revista o presentarlo en un congreso.      Imaginad ahora un congreso de ciencia, lleno de gente dispues...

May the ´Darth´ side of the Science be with you.