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The Rocky Road Horror Show

Este podría ser el título de una serie de terror en cualquier plataforma de televisión, sin embargo se trata de uno de los posibles escenarios que nos podemos encontrar en un futuro no muy lejano. A lo largo de los últimos años vamos tomando conciencia de que debemos cuidar nuestro planeta. La pregunta es si ser conscientes y actuar, están relacionados.



    El IPCC (Intergovernmental Panel of Climate Change) desde 2013 simula una serie de escenarios con los que nos podemos encontrar en el futuro. Para el diseño de estos escenarios tiene en cuenta las predicciones de varias variables y cómo el conjunto de ellas nos coloca en distintos escenarios.
    Si queremos analizar el futuro que nos espera hay que pensar en las siguientes variables:
- Población.
- Desarrollo.
- Uso de combustibles fósiles.
- Tasa de cambio a energías alternativas.
- Deforestación.
- Acuerdos internacionales.
    De acuerdo con los diferentes valores que prevea que tengan estas variables surgen distintos escenarios de lo que puede ser el futuro. El siguiente esquema los resume:
    Y la pregunta que surge de ello es: ¿cuál será nuestro futuro escenario? No quiero ser pesimista pero yo diría que e
l SSP3. Supongo que es jugársela ya que ver claramente el futuro es complejo. Sin embargo los que analizan el modelo SSP3, lo describen como un escenario con un incremento del nacionalismo, en el que las cuestiones nacionales e incluso regionales son lo prioritario junto con la defensa y la seguridad.             Las naciones buscarán su propia seguridad energética, lo que llevará asociado un decremento en la inversión en educación y en desarrollo económico. El crecimiento económico será más lento y las desigualdades entre regiones persistirán, lo que hará que algunas de ellas estén fuertemente degradadas. Finalmente el interés internacional por abordar cuestiones medioambientales no tendrá una gran prioridad.
    ¿Os suena? Yo tengo la impresión de que estamos en este camino. Creo que es una descripción bastante aproximada de lo que percibo en el entorno. Parezco un pájaro de mal agüero, sin embargo, unos cuantos indicadores me llevan a pensar que, al menos en un futuro próximo, éste es el escenario. 
    En primer lugar estamos en un momento histórico de resurgimiento del nacionalismo. Echando un vistazo a la proliferación de partidos de ultraderecha que tenemos en Europa nos podemos hacer una idea. Yo creo que esto se debe al proceso de globalización que creo que en general es muy positivo. Sin embargo suele ocurrir que cuanto más iguales somos, más conectados estamos y más vemos lo que ocurre en otros puntos del planeta, queremos ser distintos y diferenciados de los demás y percibimos al resto como amenaza. Precisamente es esta percepción la que aprovechan los partidos ultraderechistas para ganar adeptos. Estos partidos hacen que nuestro interés egoísta nos domine y por tanto, políticas sociales y de protección del medioambiente global no tienen cabida en sus actuaciones políticas. Finalmente la visión que refleja la sociedad es que si mi bienestar está garantizado el del resto me preocupa poco. En este contexto implementar políticas de mejora a nivel global queda prácticamente descartado.
    La consecuencia de ello es que ciertas regiones no tengan acceso al bienestar que otras sí tienen, generalmente las naciones más ricas sí podrán garantizar su bienestar, sin embargo las pobres padecerán lo que no puedan abordar por sí mismas. Las naciones que quieran salvaguardar su integridad intacta y su bienestar dedicarán todo su esfuerzo a sustentar a sus propios ciudadanos en detrimento de otras naciones. No debemos olvidar que algunas naciones tienen mayor poder que otras al poseer recursos naturales que les dan una ventaja competitiva y que no necesariamente están dispuestos a colaborar.
    Tenemos que contar con que vivimos en la era de las redes sociales y que manipular discursos es relativamente fácil. A través de la manipulación se puede lograr que la población perciba al resto de naciones como una amenaza, lo que creará más inseguridad, más incertidumbre y más miedo. Ese miedo nos lleva al egoísmo y a la búsqueda de soluciones propias en lugar de compartidas. 
    Sólo con procesos colaborativos entre países y con políticas valientes y comprometidas podremos lograr cambiar nuestro futuro escenario. Sin una colaboración trasversal de la sociedad y si no conseguimos que todos nos involucremos, el futuro pinta feo. 
   
Referencias:

Apuntes de Cambio Climático y biodiversidad del Máster de Cultura Científica de la UPNA


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