Ir al contenido principal

Un pequeño trozo de hierro

Habitualmente pensamos que los grandes hechos de la historia tienen su origen en grandes sucesos o se apoyan en personajes que han trascendido a sus acciones. ¿Qué diríais si os cuentan que la causa del feudalismo la tuvo un trozo de hierro? En concreto el estribo.
    Comencemos hablando de tecnología y caballos. En Tecnología medieval y cambio social, Lynn White (1984) menciona tres periodos diferentes en el uso del caballo en el campo de batalla: carro con ruedas, guerrero que se sujeta a la montura con las presión de sus rodillas y jinete provisto de estribos.
    Hasta aquí podríamos estar simplemente hablando de los usos del caballo en la guerra y, por supuesto, fuera de ella. Sin embargo, si damos un paso más allá, nos encontramos con que el uso del estribo además de un cambio en la forma del montar, tuvo importancia en el desarrollo del feudalismo.
    En un primer momento no parece una conexión clara pero seguro que, poco a poco, lo podemos encaminar y ver la relación existente.
    En 1887 se publicaba “Der Reiterdienst und die Anfänge des Lehnwesens” de Heinrich Brunner. Brunner sintetizó tan bien lo que sus predecesores habían explicado que su teoría se convirtió en un clásico a la hora de explicar la sociedad feudal. ¿Cuál era esa teoría?
    Lo primero que argumentaba Brunner es que, desde la batalla de Poitiers hasta la batalla de Dijle, se produce un cambio que se describe en un primer momento como un “sólido muro de humanos” y que finaliza con “francos no acostumbrados a luchar a pie”. 
    
Charles de Steuben. Museo del Palacio de Versalles

    ¿Qué produjo el incremento de la caballería en la batallas y cómo derivó en una sociedad feudal? En opinión de Brunner la decisión de Carlos Martel de dotarse de un ejercito más poderoso le llevó a hacerse con las riquezas de la Iglesia y cederlas a aquellos que le sirvieran como soldados de caballería. Era la única vía posible para mantener unas huestes de guerreros montados. Con la cesión se garantizaba el mantenimiento del ejercito, ya que en el caso de no prestar ese servicio el beneficio de uso de las tierras desaparecía. Lo que según su teoría, dio lugar al feudalismo.

    Parece una teoría sólida, sin embargo tiene unas cuantas fisuras. En palabras de Lynn: “¿por qué Carlos Martel y sus sucesores inmediatos desafiaron las iras de la Iglesia al confiscar propiedades eclesiásticas para cederlas a su caballería?” (Lynn, 1984)

    Carlos Martel no parece que tomara una decisión basada en una necesidad surgida en un batalla en concreto y, mucho menos, si tenemos en cuenta que era una que había ganado.

    La tesis de Lynn es que la verdadera causa del surgimiento del feudalismo es la introducción del estribo. La tecnología militar fue la que modificó la sociedad. La introducción del estribo supuso un cambio en la forma de combatir.

    El uso del estribo permitió a los jinetes mantenerse en la silla de montar con más facilidad y estabilidad y, por extensión, maniobrar con más precisión y eficacia en la batalla. Además, el estribo también permitió a los jinetes utilizar ambas manos para empuñar armas como la espada o el arco. Esto hizo que el caballo y el jinete formaran una unidad más eficaz en la guerra, lo que tuvo un gran impacto en la táctica y estrategia militar. 

    La protección de los caballeros se vio afectada de varias maneras con el uso del estribo. En primer lugar, al poder mantenerse en la silla de montar con más facilidad, los caballeros podían usar armaduras más ligeras y móviles, lo que les permitía maniobrar con mayor facilidad en el campo de batalla. Además, el uso del estribo también permitió el desarrollo de nuevas técnicas de combate a caballo como el uso de lanzas y espadas, lo que aumentó la eficacia de los caballeros en la batalla a la vez que se hizo necesaria una mayor protección.

Imagen de WikipediaImages en Pixabay

    En segundo lugar, el estribo permitió a los caballeros usar más protección en sus piernas y pies, ya que podían mantenerse en la silla de montar sin necesidad de apoyarse en ellos. Esto hizo que las piernas y los pies fueran menos vulnerables a las heridas en combate.

    La evidencia y la lógica dicen que esta forma de combatir suponía unos costes muy elevados. La fabricación de armaduras, tanto para el caballero como para su montura, exigía gran cantidad de hierro, así como herreros especializados. La conjunción de una técnica de batalla nueva, la exigencia de más caballería y su coste, dieron lugar a una sociedad feudal.

    “Cuando reconocieron que era necesidad esencial procurarse una caballería para luchar de esa nueva y muy costosa manera, Carlos Martel y sus herederos adoptaron la única medida posible: apoderarse de tierras de la Iglesia y distribuirlas a los vasallos con la condición de que prestasen servicio como caballeros en las huestes francas.” (Lynn, 1984)

    En resumen el feudalismo surgió como una respuesta a nuevas necesidades de protección y seguridad. Fue un pequeño trozo de hierro el que con su uso modificó las técnicas de combate. Esto hizo que se necesitaran señores feudales leales al rey o al emperador quienes a cambio de sus servicios recibían como premio la cesión de tierras. Suponer que fue un único objeto el que dio lugar al feudalismo es un poco reduccionista. Supongo que se trata más bien de momento y circunstancia. La unión de una serie de circunstancias dieron la oportunidad de modificar las técnicas de combate y con ello se generó una nueva necesidad que, sumada a las condiciones de todos los agentes participantes en la historia, modificaron la situación para ajustarla a las nuevas demandas.

 

Referencias:
Apuntes de Javier Ordóñez

Con esta entrada participo como #Polivulgadora en Café Hypatia  con #PVefeméride












Comentarios

Lo más visto

El buen ancestro

Lo que más ha gustado

El buen ancestro

Vivimos rápido, actuamos rápido y, sin embargo, algunos aspectos de nuestra vida o de nuestra convivencia social son muy lentos.  Para entender a lo que me refiero podemos pensar en la política. Ésta suele ser una experta en ralentizar cualquier proceso salvo aquellos de los que obtendrá algún rendimiento a corto plazo.   Por no hablar de la ciencia que también   tiene sus periodo s, legislación e intereses que hacen que transcurra un largo periodo de tiempo desde que se pone en marcha una investigación hasta que la sociedad ve sus resultados y su aplicación.      Vivimos atrapados en el tiempo   y  l o curioso  es  que, a pesar de vivir rápido, no siempre somos capaces de adaptarnos. Los cambios se generan a tal velocidad que, en muchas ocasiones, ni siquiera hemos sido capaces de implementar una aplicación cuando ya está en marcha la siguiente.       El modo de discurrir de nuestra sociedad hace que nos olvidemos de...

Petra

Se llamaba Petra, el nombre se lo habían puesto en honor a su bisabuela, sin embargo, nadie la conocía por ese nombre. Si alguien se quería dirigir a ella la interpelaba llamándola Ysi .        Cuando su familia se enteró de que su nacimiento se acercaba, empezaron a especular, la incertidumbre les poseía y, continuamente, en sus labios había un  “¿y si…?”      Dudas, miedos, tensión y total falta de certeza, lo normal. Sin embargo, llevados por ese pensamiento de desconocimiento del futuro de Petra, en todo momento murmuraban: “¿y si no nace sana?, ¿y si no le gusta estudiar?, ¿y si no sabemos cuidarla?” … Tantos  “¿y si…? ”, se pronunciaron aquellos meses que cuando su bisabuela le vio la carita, sonrió para sí misma. Tenía la absoluta certeza de que sería una mujer fuerte, segura y que haría algo en el futuro con tanto  “¿y si…?”  que iba a oír a lo largo de su vida.       Fue su bisabuela la que decidió que, ...

May the ´Darth´ side of the Science be with you.