Ir al contenido principal

Escritura

¿Qué sería de los humanos y de nuestra cultura sin la escritura? Probablemente no seríamos lo que somos ni sabríamos lo que sabemos. La escritura, su desarrollo y su evolución no se puede estudiar de forma aislada ya que conforma nuestra manera de comprender el mundo. Del mismo modo, su evolución forma parte de la historia del pensamiento, del conocimiento y de la formación de la sociedad.
    Para poder entender esta relación debemos abordar la escritura como un hecho fundamental a la hora de comprender la historia. De hecho, la escritura es tan relevante para la historia que a las culturas que no tuvieron escritura las denominamos prehistóricas. 
    Conocer la evolución de la escritura nos permite entender que los cambios tecnológicos que ha experimentado han producido modificaciones cognitivas en la cultura. Poseer una forma escrita de comunicación y transmisión del conocimiento supone que nuestra capacidad de aprender se sustenta en algo perdurable, es decir, por ejemplo el proceso de aprendizaje de la tercera ley de Newton de manera escrita es completamente diferente al que supondría hacerlo o comprenderlo a través de su transmisión oral.     
    Imaginad la cantidad de información que no podríamos abordar y conocer si no tuviéramos escritura. Sin escritura nuestros procesos cognitivos serían distintos. Os invito a pensar en lo que supone para una persona analfabeta moverse en nuestra sociedad o para nosotros mismos cuando vamos a algún lugar en el que no somos capaces de leer lo que está escrito al no reconocer los símbolos que conforman determinada  escritura como nos puede ocurrir en China o en Grecia.
    En nuestro cerebro existe la necesidad de comunicarnos y de trasmitir el saber y para ello hemos creado la escritura. Se trata de una técnica artificial que los humanos usamos para trasmitir y crear cultura. Existe un vínculo indisoluble entre la escritura y la cultura, sin embargo la escritura no es inherente a la cultura sino que es contingente y depende de ella de forma directa. La escritura no puede existir sin una cultura que la aloje y, a su vez, la escritura se inserta y evoluciona con la sociedad adaptándose y modificándola.

Escriba sentado (Stable diffusion)

  La escritura tendrá tanta plasticidad como nosotros seamos capaces de generar. No es algo inmóvil, por el contrario es dinámica, evoluciona, se adaptará tantas veces como la sociedad lo demande. Las formas de escritura pueden desaparecer, cambiar, modificarse y adaptarse al momento. No debemos olvidar que existe una correlación entre la aparición de la escritura y las primeras grandes culturas como la mesopotámica o la egipcia. Desde entonces la escritura ha evolucionado a lo largo de los siglos para adaptarse a nuestras necesidades sociales al tiempo que nuestra se ha modificado y ha evolucionado con ella.
    La razones que nos permiten entender que la escritura y la historia del conocimiento sean inseparables son las siguientes:
    1.     La escritura es una tecnología que se utiliza para transmitir información, que requiere tanto soporte físico como carga conceptual. Por esta razón la escritura permite generar conocimiento y transmitirlo, pero debe existir creación y pensamiento para que la escritura tenga sentido y utilidad.
    2.     Está directamente relacionada con el lenguaje oral y la transmisión. Permite representar de forma abstracta nuestra idea del mundo y compartirla con otros.
    3.     Existe una relación bidireccional entre la escritura y el conocimiento. Una alimenta al otro y viceversa. El conocimiento se puede transmitir a través de la escritura y es en la escritura donde se produce el conocimiento. Los distintos tipos de uso de la escritura a lo largo de la historia, ocasionan cambios en el conocimiento humano. 
    Este es punto de partida desde el que tenemos que considerar que la escritura influye de forma notable a la hora de conocer la historia y que ésta puede ser descrita en base a la ausencia o presencia de escritura y clasificarse por fases. Estas fases van desde la ágrafa, en la que no hay escritura para codificar la realidad y la cultura humana no se da por componentes simbólicos hasta la fase digital pasando por la era Gutenberg. 
    Esta última fase digital en la que nos encontramos en la actualidad, produce una escritura digital que genera un sistema de creación, procesamiento y transmisión de contenidos que genera una conexión total. De ella surge un meta mundo, una meta realidad y una realidad virtual. La escritura digital está creando un mundo propio que abre el futuro a nuevas formas de escritura y conocimiento.

 

Referencias:
Apuntes de Julián Pacho Telleria (para el Máster de Cultura Científica de la UPNA)


 



 

Comentarios

Lo más visto

Tecnociencia

Lo que más ha gustado

Tecnociencia

Lo primero que tenemos que aclarar es que no toda la actividad científica es tecnología. Sin embargo en los últimos años hay una interacción muy clara entre ambas. Por lo debemos especificar y hablar de tecnociencia .      La tecnociencia ya no es sólo conocimiento científico, es una actividad que transforma la realidad y es la causa de la transición  de la filosofía del conocimiento científico a la filosofía de la actividad científica.      En los últimos años ha quedado patente que la ciencia no es siempre un proceso libre de ideologías y alcanzable. La ciencia como construcción colectiva no es impermeable a la sociedad, así que a lo largo del tiempo ciertos estereotipos y prejuicios sociales se han filtrado a sus valores.       Tradicionalmente los autores implicados en el análisis de la ciencia en la historia no han contemplado la inclusión del género en ese análisis  y es precisamente un análisis de la implicación de las m...

Un deseo

Malax es el peor de todos los genios conocidos y por conocer. No existe ninguno en el mundo con mayor afición por hacer el mal.        A Martina le había llegado la ansiada jubilación y, tras toda una vida posponiendo tareas, comenzó por poner orden en la casa familiar.      La primera tarea el ático, lleno de cajas con quincalla de épocas pasadas. Mientras trasteaba en los recuerdos, Martina, se lamentaba del dolor de huesos, del crujido de la cadera y de lo vieja que estaba. Pensaba que la edad la marcan los dolores; si eres joven desaparecen, si eres vieja se quedan.      Encontró una pequeña lámpara entre los libros de su juventud. No la recordaba ni sabía qué hacía allí. Se dejó llevar e imaginó a un genio saliendo del interior y diciendo: “te concedo un deseo”. ¡Pobre mujer!      Malax estaba agazapado en el interior. Le gusta ocultarse en esas lámparas para sorprender a humanos incautos y engañarles. Concede un ú...

May the ´Darth´ side of the Science be with you.