Ir al contenido principal

Globalización y circulación

Globalización

Vivimos en un mundo globalizado y entendemos la globalización como un proceso de integración total del mundo en los diferentes ámbitos de la vida como la política, la economía, la tecnología, la sociedad y la cultura. Vivimos en un mundo totalmente conectado en el que la información fluye de un lugar a otro. 

    ¿Cuándo comenzó este proceso? Tan pronto como el mundo fue global, y eso ocurrió en los años posteriores a que América fuera conocida en Occidente y pasara a formar parte de los mapas y de la historia. Fue un momento propicio para este proceso, ya que en periodos anteriores los contactos entre las distintas partes de nuestro mundo no se habían producido de forma general, sino únicamente de forma particular. América o Asia ya eran conocidas, sin embargo, no lo eran para todo el mundo. Es a partir del siglo XVI cuando ese proceso se generaliza ya que la imagen del mundo es total y se establecen rutas que pasan de un hemisferio a otro y circunvalan el globo.


Llegando (Stable Diffusion)


    Todo comienza con lo que entendemos por el Descubrimiento de América en 1492 y que, tras exploraciones y conquistas por parte de los países europeos llevó a que en el siglo XVI surgieran rutas comerciales globales. La transmisión del conocimiento no surgía en ese momento, pero sí dio lugar a una ampliación de los espacios geográficos que estaban implicados en ello y, por lo tanto, que el mundo se hiciera más grande. 

    Desde tiempos inmemoriales, los humanos hemos querido conquistar, comprender y conocer aquello que se nos presentaba como ignoto. Hemos asimilado conocimientos de otros puntos geográficos, desde hace años de manera extrema, sin embargo es probable que podamos considerar que la primera muestra de globalización apareció en el siglo XVI, cuando las rutas por todo el globo empezaron a utilizarse.

    Encontrar América abrió el proceso de comunicación mundial, en particular desde Europa. Al referirnos a este proceso, podemos decir que estamos hablando de circulación, Europa como centro dictaba lo que se transmitía de forma oficial. Este proceso historiográfico era eurocentrista y no tenía en cuenta los conocimientos o los actores locales. Era una historia hecha por y para Europa. Las colonias se convertían en receptoras de lo que desde el gran centro se determinaba. No cabía la posibilidad de establecer nuevos saberes y visiones amplias del conocimiento, sino que Europa decidía quién y qué se conocía.

    El mundo es muy grande, en especial si el punto de vista está limitado por un escaso conocimiento de éste. Si nos situamos en el siglo XVI las rutas que habían surgido desde el descubrimiento de América, limitaban la posibilidad de los países gobernantes del mundo (ahora más amplio) de controlarlas. Se trataba de un momento de la historia donde España y Portugal dominaban las rutas de Occidente y China las orientales. Sin embargo existía un mundo aun por explorar y comprender, que se escapaba a su control absoluto. Esta falta de control promovió que surgieran rutas diferentes que permitían, por ejemplo intercambios entre México con el resto de Sudamérica y con Oriente. 

Circulación

    Estas rutas fuera de la norma o del deseo europeo, generaban la circulación de la cultura y el conocimiento sin que la visión imperante y central las determinara. La posibilidad de enriquecer el conocimiento partiendo de esta ausencia de control permite que se genere una comprensión y una visión del mundo mucho más diversa y enriquecedora.


Alrededor (Stable Diffusion)

    De estas vías distintas surgen dos formas de conocer, la dominante y la alternativa. Por un lado tenemos a la Corona española que en su intento de control sobre el conocimiento, encarga la elaboración de mapas, estudios de la flora y fauna y de todo aquello que pudiera ser relevante. No como mero conocimiento sino por interés económico. En estos estudios participaban todo tipo de actores y el objetivo era la dominación sobre el conocimiento.
    Paralelamente a esta recogida de información y elaboración del conocimiento, en México se usaban de base las formas de recoger información que dictaba la Corona y se realizaban estudios de la geografía, la naturaleza y de la población, destinadas a la población local. A estas crónicas se las conoce como crónicas mestizas ya que en muchos casos los autores eran hijos de españoles y nativas.

Transmisión de saberes

    Uno de los ejemplos más claros de este proceso lo podemos encontrar en la medicina. Una parte del conocimiento nativo procedía de remedios contra enfermedades para los que se usaban saberes que poseía la población local. Remedios que en muchos casos la medicina europea no conocía. Los europeos se apropiaron de estos conocimientos y los trasladaron a Europa. Estos tratamientos no sólo circularon hacia Europa sino que, a través de esas rutas establecidas entre Mexico y Asia, también llegaron a Oriente.

    Si hay algo que promovió este movimiento de saberes fue la necesidad de los soberanos europeos de conocer, mejor dicho de inventariar todo aquello que podía estar disponible para ellos en los lugares más recónditos de América y para los cuales habían creado unos cuestionarios o registros para la mejor recaudación de impuestos. Estos registros permitieron conocer, comprender y apropiarse del nuevo territorio incluido en el mundo.

    La existencia de rutas no controladas por Europa permitió que muchos de estos estudiosos de la naturaleza emprendieran caminos que les llevaron tanto a occidente como a oriente. México no sólo recibía información de Europa y Asia, sino que dada su posición geográfica y la posibilidad de circular por otras vías recopilando y difundiendo conocimientos le permitieron en el siglo XVI ser el centro desde el que la cultura se expandía al resto del mundo. 
    Teniendo en cuenta las palabras que Valbuena, “centro y corazón desta gran bola” escribió, podemos suponer que el origen de la globalización empezó en el siglo XVI y que ese proceso permitió la circulación de conocimiento entre las grandes áreas geográficas del mundo como son Europa, América y Asia.

 

Referencias:

Conferencia de José Pardo “Centro y corazón desta gran bola. Globalización y circulación del saber desde México (1520-1620)” 


                                       

                                        This work © 2023 by darthscience666 is licensed under 

Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International 

 

 

 

Comentarios

Lo más visto

Estoy mutando a vampira 🧛‍♀️

Lo que más ha gustado

Estoy mutando a vampira 🧛‍♀️

Hace años que me lo lleva advirtiendo un amigo y creo que cada vez está más cerca el día en el que me salgan colmillos y me pueda convertir en murciélago. Es broma, pero es cierto que los vampiros y yo compartimos un problema. Un problema que tiene nombre. No, no se trata del ajo. Me refiero a uno de los elementos necesarios para la vida…la luz del sol.     En mi caso es un problema de las mutaciones. Tengo las pupilas disparejas, una de ellas es 5 milímetros más grande que la otra. Normalmente no se abren y cierran cuando lo necesito sino que hacen lo que les da la gana y eso me molesta. Por otra parte, exponerme a la luz del sol me produce alergia en la piel.  Lo que os decía…que estoy mutando a vampira.      ¿Por qué me hace daño la luz con lo suave y amable que es?¿Conocéis a alguien que se haya dado un golpe con un rayo de luz? Yo tampoco. Sin embargo es mi Kriptonita.       Voy a contaros cuáles creo que son las razones. Lo primero...

No olviden: vitaminarse, mineralizarse, pero nunca automedicarse

Últimamente oigo hablar mucho de “bacterias superresistentes”   (si pincháis  en este enlace  la OMS indica cuáles son) y, además, parece que el hecho de que sean tan “super” es nuestra.     Eso sí, os tengo que confesar que cuando alguien me habla de bacterias resistentes (de hospital las suelen llamar) me imagino a una Escherichia coli  dando un concierto a una multitud de bacterias y cantando lo siguiente: Imagen propia     Me imagino que no tendréis ninguna dificultad para adivinar la melodia que acompaña ¿no? Bromas aparte, la cuestión es si esto debe preocuparnos y tengo la impresión de que la respuesta es sí.  ¿Debe preocuparnos la resistencia de las bacterias?      Somos personas y casi siempre tendemos a buscar culpables para nuestros fracasos. Este caso no iba a ser menos y le hemos echado la culpa de la bacterias más fuertes y resistentes a los antibióticos, pero yo no estoy segura de que sea así.     ...

May the ´Darth´ side of the Science be with you.