Sí, esas fueron las palabras de una alumna con la que aprendí muchísimo. Imaginad que llegáis a una clase a sustituir a una profesora unos días. La clase era de matemáticas y de funciones. Me puse a explicar en la pizarra que si dominio, recorrido, bla, bla, bla. Veo que hay una mano levantada y le doy la palabra, lo que salió de su boca me dejó alucinada: "no lo veo". Imaginad mi cara...perdonad, es que no os he dicho que Ane no veía. Una enfermedad le había ido quitando visión a lo largo de sus pocos años de vida y en aquel momento ya había perdido la visión completamente. Le hacía mucha gracia que la gente anduviera con pies de plomo para evitar mencionar su falta de visión...pero una, que no es ni fina ni delicada, directamente le dijo: “Ane pero cómo que no lo ves... claro que no” y nos echamos unas risas. Estuve charlando con ella y me contó que mis palabras hacían que en su cerebro se formaran imágenes. Yo también me di cuenta de que en esa clase en concreto m...